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Los últimos modelos de SmartWatch incorporan funcionalidades como la detección de caídas o la posibilidad de registrar un electrocardiograma, que permitiría detectar si se está sufriendo un infarto.

La palabra Smart;

SmartPhone, Smart TV, SmartWatch… la palabra Smart (o inteligente en español) aparece cada vez más junto al nombre de otros dispositivos que llevamos utilizando casi toda la vida.

Hace ya varios años, nació el SmartPhone, y trajo a nuestras manos todo un mundo de posibilidades: pasamos de realizar llamadas y escribir SMS, a pedir comida a domicilio, o jugar online con un amigo. 

Durante este tiempo, el SmartPhone ha ido evolucionando, incorporando mejoras, como son los sensores, que permitieron a los desarrolladores crear aplicaciones de todo tipo. Muchas de estas Apps estaban relacionadas con la salud y el bienestar: Apps que permitían detectar caídas, gracias al acelerómetro y el giroscopio, o salvar a personas perdidas en la montaña, gracias al GPS.

Y claro, esta tecnología empezó a aplicarse en otros dispositivos y objetos cotidianos. ¿Por qué recibir una notificación y tener que sacar el teléfono del bolsillo si puedo mirarla desde mi muñeca?

Así es como nació el SmartWatch (reloj inteligente), que ha evolucionado muy rápido gracias a la aplicación de tecnologías que ya utilizaban los teléfonos inteligentes.

Muchos modelos de SmartWatch van dirigidos a los usuarios que practican deporte. Estos relojes incorporan sensores como GPS, acelerómetro, altímetro o medidor de frecuencia cardíaca.

Y aquí es donde surge la figura del desarrollador de Apps, que se pregunta cómo puede utilizar toda esta tecnología en sus aplicaciones para mejorar la vida de los usuarios. Se empieza a hacer uso de los sensores del reloj en aplicaciones y funcionalidades para la salud: monitorización del sueño, medición del ritmo cardíaco, nivel de estrés, detección de caídas…

 

Desde detectar caídas hasta informar de posibles arritmias

Hace unos meses, un usuario de Twitter español contaba como, tras haber realizado una actividad física, sufría un desvanecimiento, con la mala suerte de golpearse la cabeza y perder el conocimiento. Cuando se despertó, estaba en el hospital junto a su familia y le habían dado puntos en la cabeza. 

https://twitter.com/ungatonipon/status/1168203448862564352

Fue su SmartWatch, en concreto el Apple Watch Series 4, el que detectó la caída, se puso en contacto con el 112, al mismo tiempo que también informaba a su familia. En concreto, este modelo realiza estos pasos al detectar una caída:

  • El reloj vibra en la muñeca, hace sonar una alarma que va a aumentando su volumen, con la intención de despertar al usuario. También muestra un aviso en la pantalla donde el usuario puede marcar si está bien o si desea llamar a emergencias.
  • Si después de este tiempo no obtiene respuesta del usuario, y mediante sus sensores no detecta movimiento, contacta con los servicios de emergencia. Aquí Siri, el asistente inteligente de Apple (otra vez la palabra inteligente) se encarga de informar de la caída y de las coordenadas del usuario. Repite el mensaje en bucle, hasta que se termina la llamada.
  • También alerta a los familiares que el usuario tenga registrados en la ficha de salud de su iPhone, compartiendo su ubicación.

Para la detección de caídas, se hace uso del acelerómetro y el giroscopio. La aplicación obtiene estos valores constantemente y cuando concuerdan con los parámetros que indican que se puede estar produciendo una caída, lanzan el sistema para alertar de la misma.

Como bien indica Apple en su guía, el sistema se puede activar por error si se realizan movimientos de gran impacto que puedan parecer una caída, aunque la funcionalidad viene activada por defecto si el usuario tiene más de 65 años.

Apple ha sido la primera marca en incorporar la funcionalidad de detección de caídas en su SmartWatch, aunque otras marcas como Samsung y Xiaomi la incorporarán en sus nuevos relojes.

Otra de las funcionalidades de los relojes inteligentes con la que se está investigando es el medidor de pulsaciones o de presión sanguínea. Aunque su uso principal es la toma de pulsaciones durante la actividad física, cada vez se están desarrollando más aplicaciones en las que se utiliza el sensor para el bien de nuestra salud.

Una de las aplicaciones que incorporan los últimos SmartWatches avisa cuando detecta las pulsaciones del corazón son muy altas, o cuando el corazón late de manera irregular. En resumen, son capaces de detectar una arritmia. No estamos diciendo que el reloj actúe de médico, ni mucho menos, sino que avisa al usuario de que ocurre algo irregular en sus latidos. Es cosa del usuario consultar con un profesional. Las marcas son las primeras en alertar de que sus productos no detectan enfermedades, sino que dan una serie de información al usuario.

Por ejemplo, hace poco se conocía la noticia de un usuario al que su reloj había detectado que sus latidos eran irregulares. Gracias a eso, decidió acudir a un médico donde le detectaron una afección cardíaca, que corrigieron mediante cirugía.

Lo último: realizar ECG.

Hace unos pocos días escuchaba en una entrevista en la radio al doctor Miguel Ángel Cobos, cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, que había publicado un estudio en Annals of Internal Medicine, en el que indica que el Apple Watch es capaz de diagnosticar un ataque cardíaco.

El doctor, que aseguró que no tiene relación alguna con la marca, explicó que estaba “jugando” con el Apple Watch que le había regalado a su mujer, y decidió probar una aplicación que trae el nuevo reloj para realizar electrocardiogramas (ECG). Cuál fue su sorpresa cuando descubrió que el ECG que realizó el reloj tenía muy buena pinta. Después de estudiarlo, llegó a la conclusión de que el ECG realizado por el reloj tiene una fiabilidad bastante similar a los realizados en cualquier centro de salud.

Esta aplicación también viene incluida en los SmartWatches de grandes marcas, como Samsung y Xiaomi, que están próximos a salir. El funcionamiento de la aplicación es muy sencillo: a través sensor de frecuencia cardíaca, con el reloj en la muñeca y los brazos en reposo, el reloj se pone a registrar datos durante 30 segundos. Al terminar, se reciben los resultados del ECG, en los que puede informar de irregularidades como ritmo sinusal, fibrilación auricular o frecuencia alta o baja.

Aunque, tal y como informa la marca en su web, la App no detecta infartos u otras enfermedades cardiovasculares. En cualquier caso, siempre es conveniente acudir a un profesional para un diagnóstico más exacto.

Por otro lado, la App también permite enviar estos informes. Puede ser muy útil si el doctor está haciendo un seguimiento de un paciente y éste le envía informes regularmente, ya que parece que son muy fiables.

En definitiva, se está consiguiendo avances muy importantes en este ámbito. A pesar de que estas aplicaciones no son fiables al 100%, ya se conocen varios casos en los que el SmartWatch ha salvado la vida de algún usuario. Quién dice que, con el tiempo, los dispositivos no sean capaces de detectar infartos y avisar a emergencias (como con la detección de caídas) o, incluso, diagnosticar enfermedades. El tiempo y la tecnología nos lo dirán.

 

Sergio Velasco

Profesor de Programación y Proyecto de Aplicaciones Multiplataforma.

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